
Pasar a sal cambia por completo la experiencia de tu pileta: agua más suave, sin olor químico y con mucho menos mantenimiento. Instalamos el equipo completo y te enseñamos a operarlo.
El clorador salino transforma sal común en cloro natural dentro del agua, de forma automática. El resultado: una pileta más sana, cómoda y económica de mantener.
No reseca la piel ni irrita los ojos. El agua queda sedosa, parecida a la de un spa.
Se termina el olor químico fuerte en el agua, la ropa y la zona de la pileta.
El equipo dosifica solo. Cargás sal un par de veces al año y te olvidás de las pastillas semanales.
La sal cuesta mucho menos que los químicos tradicionales. A mediano plazo, el equipo se paga solo.
Sin químicos agresivos, la fibra, la pintura y los equipos sufren menos desgaste y duran más.
Una vez instalado y calibrado, mantiene el agua cristalina sin que tengas que estar encima.
Contanos las medidas de tu pileta y te pasamos un presupuesto sin cargo para instalar el clorador salino. Atendemos CABA, AMBA y Zona Norte.